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Vinos galácticos

Vinos galácticos

Los Andes ofrecen algunos de los mejores lugares del mundo para observar las estrellas. Amanda Barnes investiga y nos cuenta dónde ir.

Valle de Elqui, Chile

A cuatro horas de la frontera con San Juan se encuentra Valle del Elqui, aquí encontrarás uno de los observatorios más importantes del planeta. Si bien los observatorios internacionales en Elqui y en el desierto de Atacama (un poco más al norte) no son particularmente amigables para los turistas, es muy fácil acceder a uno de los lugares turísticos de observación mejor equipados: Elqui Domos.

Un alojamiento diseñado para mirar las estrellas en todo momento. Puedes elegir dormir en una gran carpa tipo domo o en un observatorio/cabaña con enormes tragaluces que miran hacia las montañas y el cielo nocturno. Desde el atardecer hasta que amanece, obtienes un gran panorama del cielo y los domos blancos suman la sensación de estar en un campamento espacial futurista de la NASA en Marte. Si bien contemplar esa fiesta de luces brillantes con ojo inexperto sigue siendo espectacular, la mejor manera de hacer un recorrido por las estrellas es con los guías expertos del sitio (la observación se puede reservar siendo huésped del alojamiento o sólo visitante).

Claudio, nuestro guía, vino a buscarnos a nuestro domo a las 9.30 p.m., nos condujo con focos de paneles solares más allá de las otras casas y cabañas en la cima de la colina. Dos pequeños observatorios se ubican en lo alto de las laderas del valle de Elqui. Nos sentamos afuera mientras Claudio nos daba una lección sobre las estrellas (cómo se forman, su vida útil, el misterioso agujero negro y la creación de galaxias). Los blancos observatorios con forma de tampón no se parecen demasiado desde el exterior, ni en el interior para ser honestos, pero contienen uno de los mejores telescopios turísticos de América. Con 40,000 constelaciones programadas en el sistema, esta máquina alemana puede guiarte a través de estrellas, galaxias enteras, planetas y nubes magallánicos. Te quita el aliento y te vuela la cabeza ver algo tan hermoso con tus propios ojos que en realidad dejó de existir hace 140,000 años luz.

Una breve presentación en computadora para comprender el verdadero alcance del universo, por si acaso aún no te sientes una pequeña hormiguita, y luego nos dejó en nuestro domo para contemplar las infinitas estrellas frente a nosotros. Considerado el cielo más limpio del planeta, el Valle del Elqui te permite apreciar lo más profundo de la galaxia. La expansión de las estrellas es alucinante y te deja perplejo como si hubieras tomado demasiados pisco sour.

Hay otros beneficios de este cielo extraordinariamente limpio: los vinos. Viña Mayu y Viña Falernia fueron los pioneros de la región y al día de hoy son grandes productores de vino en Elqui. Si pensabas que Mendoza era soleada, deberías ver como es en Elqui, luz solar increíble que baja directo, sin rastros de nubes o contaminación que la adulteren. El resultado es una luminosidad maravillosa y días muy calientes que llegan a los 35°C. Esta fue la razón por la cual la mayoría de los vinicultores pensaron que Giorgio Flessati y su primo Aldo Olivier eran “dos italianos locos” cuando empezaron a plantar la región buscando hacer vinos finos. El secreto de los viñedos en el Valle de Elqui son las frías noches y la neblina marítima de las mañanas que mantiene hidratado y fresco el viñedo. Como consecuencia se obtienen vinos espectacularmente aromáticos, de color intenso, acidez justa y buena estructura. El Syrah y el Sauvignon Blanc son particularmente excelentes.

Los resultados de estos vinos han atraído a una legión de enólogos a la zona y muchas bodegas de Chile ahora producen vinos en Elqui, incluyendo un notable proyecto de Marcelo Retamal, enólogo de De Martino, y su propietario, Patricio Flaño, en las extremas alturas de 2200m sobre el nivel del mar. Patricio cree que los vinos de aquí no solo son especiales por la altitud, sino también por la energía magnética de esta parte del mundo. Los hippies de la nueva era y los monjes tibetanos se han visto atraídos por este punto como el centro magnético del mundo, y hay muchos campamentos establecidos aquí para retiros espirituales de energía.

Vino de Jupiter & Marte

Otro proyecto vitivinícola yendo a extremos estelares se encuentra más al sur de Chile, en el Valle de Cachapoal justo al otro lado de los Andes desde Malargüe. El expatriado inglés Ian Hutcheon es un fanático del vino y de las estrellas y buscaba la forma de combinar ambos. Durante el día, se encarga de la bodega boutique, por la noche, del observatorio con cuatro telescopios, un auditorio de “agujero negro” y un show de luces digno rival de cualquier planetario de gran ciudad. Si bien visitar el observatorio es una experiencia genial para aprender acerca de las estrellas y pasar una buena noche en compañía divertida él quería llevar sus pasiones aún más lejos.

Quería combinar físicamente la astronomía con el vino, así que pensé en añejar el vino en un meteorito.

Mientras visitas el observatorio tienes la posibilidad de probar algo único: un Cabernet Sauvignon que ha sido añejado en una barrica con un meteorito adentro. Si bien el jurado podría decidir si imparte un sabor mineral o un aroma a polvo espacial, sin duda es una experiencia, y seguramente será el único vino envejecido con un meteorito de 4.500 millones de años que llegó desde algún lugar entre Júpiter y Marte.

Hay otra experiencia única que Ian ofrece: una aventura estilo búsqueda del tesoro en busca de un vino sacrificado. Con un mapa del tesoro en la mano, Ian te lleva en una caminata de tres horas hasta la cima de un monte. En el camino, se ve una huella fosilizada descomunal de algo parecido a un gran pie. Una vez que alcanzas la cima, con una vista impresionante del valle, debes seguir el mapa del tesoro para encontrar el lugar donde fue enterrado un sacrificio inca. Unas paladas más tarde, y un ataúd de madera es desenterrado. Dentro hay una botella especial de vino que se ofreció como sacrificio hace unos 500 años (o quizás hace 6 meses). Esta entretenida aventura está acompañada de magníficas vistas y aves impresionantes desde el principio.

Para alojarse en Tagua Tagua y disfrutar de los cielos nocturnos, muy cerca del observatorio se encuentra Uva Dulce, un hermoso B&B en el que puedes conseguir toda la casa para ti, ubicado en un hermoso entorno en medio de viñedos. La adorable familia chilena que dirige la casa te llevará a andar a caballo y te preparará una tradicional comida al horno de barro.

Las opciones para observar las estrellas son casi ilimitadas en esta parte del mundo, pero una cosa es segura: ¡estará acompañada de una buena copa de vino!

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