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Santuario en el Desierto

Santuario en el Desierto

Valle de la luna

San Juan es una ciudad situada en medio de un paisaje de montaña y de monte, a dos horas al Norte de la ciudad de Mendoza. Para los que no han visitado esta provincia, puede que les sorprenda parte de su paisaje cotidiano, en el que se pueden
encontrar norias (o nubes del desierto) rodando por las calles de la ciudad, un domingo cualquiera.

Eso no se debe solo a su entorno polvoriento, o su estilo de vida un tanto perezoso, sino también a que San Juan es famosa por sus vientos.


Los que llevan tiempo en Argentina, habrán oído hablar del “Zonda”. Suena como un zorro con capa, típico de alguna caricatura española, pero no es así. El Zonda es un viento tan feroz que puede correr a 40 km por hora, y tan caliente que puede alcanzar los 45º C . Un viento que puede adquirir connotaciones bíblicas a veces, sobre todo cuando dura 3 días y destroza los techos de las casas.

Si vas al pueblo de Zonda y sus alrededores, verás cómo este viento ha dado forma al terreno dejando, a su paso, esculturas de arcilla. El mejor ejemplo de cómo ha modelado el paisaje a lo largo de los años es el destacado Valle de la Luna, Parque Ischigualasto.

Parque Provincial Ischigualasto


La ruta turística más popular cerca de San Juan es la Quebrada del Zonda. Un entorno montañoso cerca del Dique Ullum, donde podrán recorrer hermosos circuitos por la naturaleza y realizar actividades al aire libre como ciclismo, kayak, parapente. Los vientos que soplan a través de las presas de la zona la convierten en uno de los mejores lugares para practicar windsurf y kitesurf en Sudamérica, especialmente en el Embalse Cuesta del Viento.

Dique Cuesta del Viento


Aunque en el invierno el paisaje puede parecer una suerte de cráter antiguo, en el verano se transforma en valles fértiles y viñedos que producen algunos de los mejores Syrah de Argentina. Cuando no sopla un vendaval de Zonda, que afortunadamente solo ocurre una docena de veces al año y generalmente en los meses de invierno menos críticos, en San Juan casi no llueve y el sol siempre está a pleno.


La Difunta Correa y su santuario

A 63 km de la ciudad de San Juan, en el pueblo de Vallecitos, hay un sitio que pide ser Visitado y podría describirse como la “Lourdes de Argentina”: La Difunta Correa.

En medio de la nada, en un paisaje polvoriento, aparece una ciudad improvisada. Está provista con parrillas y tienditas de recuerdos, así como una capilla y un museo un tanto particular provisto de regalos ofrecidos a la santa pagana popular.

En ese lugar se puede encontrar también uno de los mejores circuitos para bicicletas en todo el país. El mismo está junto a la ruta principal, camino que solía recibir a una avalancha de turistas religiosos que peregrinaban al lugar todos los fines de semana, ya sea a pie, en bicicleta, en micro turístico o en auto.

Pero el paraje místico está en un pequeño cerro ubicado enfrente. Una entrada espectacular, cubierta de patentes y cintas rojas, marca el ascenso a la Difunta Correa. Es una caminata de cinco minutos cuesta arriba, custodiada por una mini metrópolis de casas en miniatura, que se ha ido dejado allí a manera de ofrenda y agradecimiento.

Santuario de la Difunta Correa- Vallecito- San Juan

Al llegar a la cima, hay una gran roca con una cruz en la parte superior y, debajo, un charco de cera de velas donde yace el refugio de la Santa pagana Deolinda Correa.

La Difunta Correa (es decir, la fallecida Deolinda Correa), fue una esposa y madre icónica que sacrificó todo por su familia. Cuenta la leyenda que cruzó el desierto de San Juan con su bebé en brazos, en busca de su esposo. Él había sido reclutado en una de las innumerables guerras civiles argentinas en el siglo XIX y cuando enfermó fue abandonado a su suerte.

A enterarse de la situación, Deolinda salió de su casa y caminó cientos de kilómetros en su búsqueda. Cuando se terminó el agua y las pocas provisiones que llevaba, estrechó a su pequeño hijo junto a su pecho y se cobijó bajo de la sombra de un algarrobo. Finalmente murió en el calor del desierto a causa de la sed, el hambre y el agotamiento, pero su pequeño hijo se mantuvo con vida prendido a su pecho.

Refugio de la Difunta Correa

El bebé fue descubierto por un grupo de arrieros algunos días después, vivo y en buen estado de salud…Seguía amamantándose de sus pechos, de los cuales aún fluía leche. Los arrieros la enterraron en el paraje conocido hoy como Vallecito y se llevaron al niño. Así, nació el culto. Miles de personas ven en la Difunta Correa una Santa.  Mantener con vida a su hijo fue el primero de muchos pequeños milagros.

Los arrieros, primero, y los camioneros, después, son considerados los máximos difusores de la devoción hacia la Difunta Correa. Ellos son los responsables de haber levantado pequeños altares en diversas rutas del país. Los altares presentan imágenes de la escultura de la muerta, en los cuales se dejan botellas de agua, con la creencia de que podrán calmar su sed. El poderoso sindicato de camioneros también tiene ese lugar como un punto de encuentro. Allí solían celebrar la Fiesta Nacional del Camionero, durante las vacaciones de invierno.

Miles de personas visitan cada año el paraje de La Difunta Correa. Le llevan agua, dinero y una promesa personal o un pedido. Los lugareños dicen que es una santa bastante vengativa: Si no haces lo que prometes, pronto morirás. La pasión que provoca, hace de este un santuario uno de los más místicos e impresionante para visitar.


San Martín y Sarmiento

A lo largo de las rutas de ingreso y salida a San Juan encontrarás santos populares venerados en la ruta. Incluso en la ciudad misma hay un sentimiento de santidad para con muchos de los personajes históricos de la historia argentina.

El centro de la ciudad alberga una multitud de estatuas de dos hombres en particular, que también tienen sus propios museos: San Martín y Sarmiento.

San Martín es considerado el libertador de Argentina. En Laprida 57 Oeste se encuentra una casa donde se hospedó en 1815, con documentos y monumentos relacionados con su historia.

A pocas cuadras, en Sarmiento 21 Sur, se encuentra la casa natal de Sarmiento, reconocida por haber creado el moderno sistema educativo en Argentina. Podes ver diferentes exhibiciones de sus libros y bustos en esta casa conmemorativa.

Ya sea que estés pensando en opciones post cuarentena, buscando hacer un circuito de santos paganos, con ganas de un poco de Syrah o simplemente buscando tomar sol, San Juan es un buen destino para pasar unos días.

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