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Alvear, los secretos de un General

Alvear, los secretos de un General

Tierra de inmigrantes rusos, croatas, ucranianos, españoles e italianos, el departameno de General Alvear cuenta con numerosos y ocultos atractivos que involucran actividades de turismo rural, enoturismo, historia y naturaleza.

Imagen destacada: Descubriendo el Nevado

A continuación te dejo 10 razones para hacerte un viajecito al Sudeste provincial:

  1. Conocer la Reserva Municipal Laguna del Trapal
Imagen de Cámara de turismo de Alvear

Los alvaerenses se sienten orgullosos de este lugar. Y no es para menos, Laguna del Trepal es la única reserva natural con manejo municipal que tiene la provincia de Mendoza. Además, constituye uno de los atractivos más importantes del departamento. La zona de la laguna abarca unas 45 hectáreas de campo con vegetación nativa y lagunas formadas por los meandros del río Atuel. Hay humedales y médanos con restos arqueólgicos. Se pueden hacer caminatas, actividades de aventura, avistaje de aves o simplemente planear un asadito, en esta reserva localzada a pocos kilómetros del centro de Alvear, a la que se accede por Ruta 143.

  1. Marcar una visita en la Bodega Jorge Rubio
Imagen de Bodega Rubio

Jorge Rubio es un enólogo alvaerense que, hace 15 Años, está al mando de esta bodega que elabora vinos tranquilos y espumantes. Pero eso no es todo, si el interés pasa por las espirituosas También cuenta con destilería donde destaca, especialmente, el cognac. La bodega recibe visitas de lunes a sábado y se encuentra localizada en Ruta 143 y Calle F. Otras bodegas para tener en cuenta son: Cavas del artesano y Martínez Croce.

  1. Ir tras los pasos de Bairoletto

A penas llegó a la edad adulta, Juan Bairoletto ya se vio envuelto en problemas: En la provincia de La Pampa mató a un policía por un asunto de polleras, más adelante, involucrado en cuestiones turbias de todo tipo (robos, reparto de propaganda anarquista, asaltos y muertes ) que lo obligaron a huir de un lugar a otro, de manera continua, hasta que algún lugareño le proporcionara algo de alimento y refugio temporal. Para muchos era considerado una suerte de “Robin Hood” local para otros, el mismo demonio. General Alvear fue su última residencia…y su última resistencia. Bairoletto se mató de un disparo en la cabeza, justo antes de ser capturado por la policía, en 1941. La casa en que viviera ya no está, sin embargo vale la pena dar una vuelta por Carmensa, el pequeñísimo distrito alvaerense que lo viera pasar, ubicado a pocos kilómetros de la ciudad cabecera. Además, es posible visitar su tumba, fácilmente reconocible, en el cementerio de Alvear.

  1. Almorzar en el patio de Babushka

Babushka significa “abuela” en ucraniano y homenajea a la de la familia propietaria, Orlowski. La babushka en cuestión llegó a Alvear, en una de las olas inmigratorias más importantes que recibió nuestro país, a principios de 1900. El emprendimiento familiar y rural arrancó hace unos veinte años. Hoy ofrece una propuesta gastronómica original (de las que destaca los varenikes con chorizo ahumado, receta ucraniana herencia de la babuska). además de actividades al aire libre, como paseo por los corrales de animales y huerta ( de la cual proviene toda la materia prima para elaborar sus platos) además de cabalgatas, que convierten a este lugar un buen plan para pasar un mediodía en familia.
Está localizado en A 20 kms de Alvear y a 6 kms de Bowen. Te. 02625 66-2586

  1. Cenar en el Bodegón de 1900

Este bodegón que funciona como cava y restaurant es bien apreciado por la comunidad local y sabemos que, cuando eso sucede, hay que probar.
El local nació como almacén de ramos generales. Su fundador fue Don Ignacio Pueyo, un inmigrante aragonés que construyó el edificio en los primeros años del siglo XX . En aquel entonces se podían adquirir comestibles, además de beberse una copita en la barra que se extendía, de punta a punta, en el local.
La estrategia de los propietarios actuales fue la de reconvertir el uso del almacén respetando parte de la fisonomía del edificio e interiores ( muros, pisos de madera, losas y estantes) para mantener vivo el espiritu del almacén de antaño. El bodegón está en Alvear, esquina Buenos Aires y es una buena opción para almorzar o cenar .

  1. Conocer el Espacio Cultural Bodega Faraón
Imagen de Cámara de turismo de Alvear

La bodega funcionó desde 1905 hasta 2012 y fue fundada por la familia Cremaschi. Su visita nos permite indagar sobre historia (y aportes) a la industria vitivinícola de principo de siglo XX, reflejado no solamente en las cubas cónicas y los gigantescos fermentadores continuos de hormigón (patentado por Cremaschi en 1948), sino tambien en su original diseño inspirado en la evolución de la vinificacón, es decir: en el proceso de transformar la uva en vino.
La figura del faraón, merece mención aparte. Para su realización, los Cremaschi pagaron un viaje a Egipto al escultor Mariano Pagés, exclusivamente, para que tomara las medidas y formas del Ramses II y así construir una imagen a su semejanza. Eso sí, la figura del Ramsés local tiene una salvedad: el rostro del faraón posee la fisonomía de Victor Cremaschi.
Bodega Faraón es Monumento historico Nacional desde 2019.

  1. Hacer un trekking a las Minas de Picardo
Imagen de Descubriendo el Nevado

Si bien geográficamente no forma parte del departamento, su proximidad histórica y espacial permite incluir una actividad de senderismo, partiendo del centro de General Alvear.

Se trata de un complejo minero que tuvo gran actividad entre inicios de 1900 y hasta la década de 1940. En la zona había numerosos yacimientos de plomo y plata que dieron origen a asentamientos. Hoy quedan ruinas de refugios construidos en piedra, además del cementerio minero, enclavados en un paisaje de agreste belleza, donde reinan la jarilla y el Cerro Nevado.

  1. Tomar un cafecito en el mítico Bar de Bassino
Imagen de Crónicas departamentales

Ubicado a mitad de camino entre el pueblo y la estación de tren, este café (que nunca tuvo nombre formal) funciona desde 1946. El espacio incluye mesas de billar, truco y pool, además de vitrinas con objetos antiguos , mesas, sillas y barra antiguas, estilo inglés. Ideal para hacer un alto en la mañana, ya sea para un cortadito o un sodeado, según sea el espiritu, y siempre al compás de un tango. Ubicado en Santa fé esquina Laprida

  1. Fotografiar las estaciones de tren

Si te gusta la fotografía, Alvear tiene muchos rincones dignos de disparos fotográficos. La belleza no solo está en la fisonomía de su ciudad o el paisaje agrario, sino también en algunos edificios históricos, como es el caso de la estación de tren de Ferrocarril del Oeste o la estación de tren de Bowen donde, de paso, se puede hacer un alto para visitar su que museo del inmigrante.

  1. Trekking al volcán Ponon Tregua
Imagen de Descubriendo el Nevado

Como ocurre con la mina de Piccardo, El Volcán Ponon Tregua ocupa parte del territorio Sanrafaelino pero está tan cerca de Alvear que los límites se desdibujan y es una picardía no incluirlo en una escapada al Sudeste provincial .
Al ingresar en la ruta 184 , la ciudad de Alvear y el paisaje agrario quedan atrás para dar lugar a un escenario más agreste y nativo. El Ponon Tregua es un volcán inactivo que tiene una altura de 1.200 metros sobre el nivel del mar y su nombre proviene de la voz araucana que significa “pata de perro”. Muy apto para turismo aventura y la observación de la fauna autóctona. En la zona también hay petroglifos donde predominan rostros humanos acompañados de figuras antropomorfas.


Trout & Wine ofrece escapadas de dos noches incluyendo alojamiento, actividades de senderimo en Ponon Tregua y Flotadas en el río Atuel.

Descubriendo el Nevado es una empresa de turismo que ofrece actividades outdoor y enoturismo en Alvear y alrededores (Te. 02625 15-57-2222)

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