Eno-Playlist

Eno-Playlist

Por Mariana Gómez Rus

El vino puede gustarnos más o menos, ok. Pero preguntarnos si nos gusta la música es como preguntarnos si nos gusta respirar. La música establece un puente a escucharnos, observarnos y callarnos; a ser diferentes o/y/e iguales; a convivir, reflexionar y evolucionar. La música nos lleva a construir,  reír,  llorar,  sufrir y superar; A cantar, bailar y armonizar. A sentir.

Y,  en este contexto, ¿qué nos provoca la música al beber una copa de vino?

La música en el vino.  Hace unos años,  un estudio realizado por la universidad Heriot Watt de Edimburgo, confirmó que la música influye en el sabor del vino. El psicólogo Adrian North detalla en su informe que la música estimula ciertos circuitos del cerebro y esto conlleva a que el vino en nuestra boca se sienta diferente. No mejor,  pero sí diferente.  Los seres humanos somos seres asociadores y, en lo que a música se refiere, nos encanta relacionar canciones con momentos y fusionarlos con otras percepciones. Por lo cual, los sonidos que se escuchen en el momento de la degustación, sumado a nuestro estado anímico y gustos musicales (ambos jugando un papel fundamental en todo esto) harán cambiar de un modo u otro el sabor y nuestra percepción sobre el vino que estamos bebiendo. Así se establece que al beber vino tinto éste puede sentirse hasta 60% más pesado y poderoso si, en vez de silencio, se acompaña con música de fondo pesada y poderosa. Mismo caso con los blancos, que pueden sentirse hasta un 40% más leves y frescos si, en vez de silencio, la música de fondo es (correcto): leve y fresca. Las diferencias más notables las presentaron las pruebas de los tintos y, según algunos enólogos, esto se debe a que la complejidad de un vino tinto es mayor que la de un blanco por lo cual una persona expuesta a la música, mientras bebe tinto, se dejará llevar con más facilidad sesgando su percepción a través de la música.

La estimulación musical nos trasciende. Y si la luz, la temperatura y el aire afectan a un vino ¿acaso la música no podría también afectarlo de alguna manera? La música, como ecos,  se repite en varias cavas y viñedos de California,  Alemania, Portugal, Francia y España.  En la Toscana, Carlo Cignozzi, propietario de Il Paradiso de Frassina, comenzó animando  a sus trabajadores tocando su acordeón mientras paseaba entre los viñedos. Cuando vio que la cosecha se volvía más productiva con su intervención musical fue más allá e investigó  si la música también podría afectar, de alguna manera,  a la vid. Según Cignozzi (ayudado por un equipo de investigación de la Universidad de Florencia) Vivaldi, Scarlatti o Bach sirven para estimular el desarrollo foliar mientras que Beethoven o Mozart ayudan a disminuir las plagas .No conozco Il Paradiso pero me  imagino un viñedo reproduciendo un Requiem  a 1000 watts por hilera,  persuadiendo a la polilla y a la botritits  a que inicien su retirada o…mueran en el intento.


Es de público conocimiento que  Aurelio Montes (Propietario de bodegas en Chile, California y  Mendoza) reproduce cantos gregorianos en las cavas de sus bodegas ¿el motivo?: Que el vino madure en un ámbito relajado. Según el mismo Aurelio las vibraciones suaves y constantes  que vienen de la música provocan un mejor rendimiento del vino durante su  envejecimiento en barrica, ya que la longitud de la onda de la música que suena durante 16 horas diarias ( en un lapso de 18 meses) crea una pequeña vibración dentro del barril, moviendo lentamente las partículas líquidas, mezclando  mejor los componentes del vino y motivando que los taninos se vuelvan más suaves y mejor integrados a los que aporta la madera. Y más allá de lo que varios incrédulos puedan pensar en este mismísimo momento al leer este pasaje de esta nota, pienso que deberíamos ir  más allá de una superficial conjetura marketinera: El tipo que trabaja en esa cava y  desciende  cada día a controlar correcciones de anhídrido, rellenos, cambios de barrica, trasiegos y muestras  trabaja con una  sensación de calma transmitida por la música. Es decir que trabaja  tranquilo: ¿acaso algo puede salir mal en estas condiciones? Yo no se si ejerce algún efecto sobre los taninos del vino pero queda claro que , en este caso,  la música aplica  a una sana e inteligente estrategia de producción.

El enólogo  y propietario de Domaine St Diego, Ángel Mendoza,  también enlaza la música a la producción y explica:  Nosotros aplicamos música en vinificación, acompañando el  confort bio-fisicoquimico de la fermentación alcohólica de nuestros vinos. Notamos así una fermentación más completa de los azucares de la uva. Y agrega: También aplicamos música clásica en la crianza de los vinos en barricas de roble. Semejante a lo que explica Montes en Kaiken, Ángel Mendoza  asegura que La re-ververancia de las ondas musicales en la cava, provocarían el movimiento o remoción de la capa de vino cercana a la madera para hacer más homogénea la difusión de los componentes sápidos de la madera. Si bien Domaine St Diego  no tiene  resultados objetivos para demostrar su utilidad el  hecho  de reproducir música en la bodega es tan simple y económico que no ven problema en aplicarla además, finaliza,   nos encanta la emoción que les produce a los visitantes que bajan a las cavas.

Dominados por  asociación. Incluso la música reproducida en una tienda de vinos puede influir drásticamente en la compra que llevemos a cabo. La música francesa reproducida en un supermercado europeo X movió a que los clientes compraran más etiquetas de vino francés que alemán, y cuando los altoparlantes comenzaron a  reproducir música alemana la gente empezó a meter más etiquetas alemanas en su carro. Está demostrado, también,  que un grupo de clientes, bajo la influencia de la música clásica, termina comprando más vino y de mayor precio que si lo hiciera bajo la influencia de música contemporánea. ¿Será que la música clásica nos lleva a asociar la compra con algo más selecto, elegante y refinado?…Es posible.

Maridajes musicales

¿Y qué pasa en nuestra cabeza cuando un varietal específico se enlaza justo con el ritmo apropiado?

Luego de evaluarlo largo y tendido, me compré un Pinot Gris y decidí que iba a disfrutar ese vino mientras escuchaba  New Wave.  Crecí en los ochenta y esos incipientes sonidos electrónicos mezclados con un vino fresco, creí, podían ser una buena combinación. Le di play y, ¿saben qué? No solo logré un buen maridaje musical, sino que terminé bailando sola y alocadamente, en la cocina de mi casa con la música al palo (y, ojo, que solo me tomé dos copitas).

Entonces, si las melodías poderosas hacen que un vino se sienta más  poderoso  podríamos pensar que el rock es el mejor amigo del Cabernet Sauvignon. Un rústico Tannat podría ir de la mano de Bob Dylan o algo de indie country,  (o Gustavo Ripa, si nos queremos poner más “uruguayos”) mientras que un Syrah debería encontrar su mejor compañía en una sinfónica o en  la voz de Pavarotti Cantando Nessum Dorma!. Un Chardonnay  refrescante y de aromas tropicales debería asegurarse algún ritmo cubano,  mientras que la complejidad de un Viognier podría ir de la mano de las notas de una Bossa nova. Los blends son  personalísimos, si es tinto  yo creo que hay que subirle el volumen al rock progresivo. Un Merlot, ni tan estructurado ni tan delicado, iría bien con cualquier disco de los Beatles. El Pinot Noir es soul. El espumante es un camaleón  al que el pop, la disco, la electrónica, Indie  o Chill out pueden envolver de manera mágica según sea la ocasión. El deber moral del Torrontés es ser acompañado de folklore argentino aunque la  música étnica, en general,  podría  ser su armonía perfecta, por qué no? .El rosado es glam rock. El Cabernet Franc  es la delicada intensidad de un piano o una trompeta de jazz…o  la  inmediatez emotiva de  Billie Holiday cantando al desamor. ¿Y el Malbec?…Unos taninos firmes y aromas de ciruela  deberían asegurarse la compañía de la melodía más agridulce, profunda y melancólica  que tenemos los argentinos: El tango.

 

 

Fuentes:

Angel Mendoza, Domaine St Diego
Aurelio Montes, Bodega Kaiken
Wine & Song: The Effect of Background Music on the Taste of Wine- Heriot Watt University