Bebedores de Cerveza del Mundo! Únanse y conquisten

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Charlie O’Malley saluda a la Gran Revolución de Cerveza

“¿Nos dejás en un bar?”

Todo guía mendocino está familiarizado con este pedido.  Después de un día de visitar bodegas probando el mejor Malbec, hasta el más amante de los vinos se le antojará algo diferente. El exhausto paladar pide de una cerveza refrescante y fría para terminar bien el día. Todos esos taninos revistiendo las mejillas internas de la boca como un papel de tapizado viejo y esos dientes violetas necesitan enjuagarse con una cerveza lager o ale que ciertamente no contienen taninos. Observen a cualquier enólogo, todos aman a la cerveza.

Hace cinco años la calidad de la cerveza en Mendoza era pobre. Si entraban a cualquier licorería o bar, las opciones eran desconcertantes – Quilmes, Andes, Brahma, Warsteiner, Scheneider, Heineken, Stella Artois, Budweiser y Carlsberg. Tantas opciones eran engañosas. Todas tenían prácticamente el mismo sabor – insulsas e insípidas, agua con gusto a orina que corroe los intestinos. De hecho se podría argumentar que la mayoría provenía del mismo tanque, no sólo por la uniforme mediocridad pero también por el hecho de que la mayoría es propiedad de la misma compañía, AB InBev. En ese entonces, uno solo podía aceptarlo. Si la cerveza era horrible al menos calmaba la sed como pis de un astronauta ruso lo podría hacer en una emergencia del espacio y lo más importante de todo, igual emborracha.

Luego, las cosas empezaron a cambiar. Una inusual botella de cerveza artesanal mendocina aparecería en una fiesta y causaría una mini-sensación. “¡Guau! Esta cerveza de verdad tiene sabor a algo. ¡Miren! Incluso es turbia.”

Parecería que el descontento con la cerveza producida en gran escala y de forma industrial es universal. Sólo un abstemio o de hecho un astronauta ruso que tome pis, se podría haber perdido el cambio global hacia cervecerías pequeñas e independientes. El auge de la cerveza artesanal ha llegado a Mendoza. Primero fueron las pequeñas y estrafalarias etiquetas hechas por los fabricantes de cerveza casera de lugares tan diversos como Palmira en el desierto y El Salto en las montañas.

Luego los lugares con cerveza tirada empezaron a aparecer – Antares, Hangar 52 y Jerome por ejemplo. Los locales tenían un nuevo vocabulario para pronunciar mal – ipa, weisse, stout y red-ale. Ahora Mendoza puede jactarse de contar con 165 micro-cervecerías. Hay un crecimiento del 200% año a año y la participación del mercado es de un 2.7% de lo que es una industria cervecera de 17 mil millones de litros. Ese fenomenal crecimiento todavía tiene camino para recorrer. En los Estados Unidos, el auge de la cerveza artesanal es actualmente del 12% del mercado y está proyectado que alcanzará el 20% en los próximos cinco años.

Como gigantes despertándose de un sueño borracho, las empresas multinacionales se han dado cuenta de lo que están perdiendo. La acción  es lo que se requiere antes de que los accionistas se vayan. En vez de realmente tratar de mejorar la calidad de los productos existentes, la solución corporativa es de comprar los dueños independientes más exitosos. Esto es especialmente atractivo si la cerveza artesanal  se vende por el doble que ‘Duff’ de los negocios de las esquinas.

La pelea en contra las empresas corporativas está bien encaminada en los Estados Unidos y Europa. AB InBev campró la Camden Town Cervecería por 80 millones de dólares, promoviendo gritos de protesta de parte de los entusiastas de la cerveza verdadera y la prohibición  de la cerveza Camden en lugares donde se vende cerveza tirada.

En el mundo de los negocios que Gran Hermano se disfrace de pequeñas y valiosas empresas es una estrategia muy establecida por las multinacionales. Basta sólo con pensar en la venta de L’Oreals de Body Shop o en la compra de Unilever con el helado de Ben & Jerry. Se puede esperar lo mismo en el mundo de la cerveza artesanal. Quiles ya ha lanzado su propia marca llamada Patagonia que es una definitiva mejoría de la original. Kuntsmann es otra marca de una multinacional con aspiraciones de cerveza artesanal.

Sin embargo, hay que tener cuidado con el subterfugio. La cerveza artesanal es estrictamente hablando una bebida producida tradicionalmente por una entidad independiente con ninguna otra propiedad y de una producción pequeña. Los gerentes de marketing pueden pintar a una incorporación  de un pequeño productor a una gran empresa corporativa como un impulso amistoso y que el productor va a seguir su camino sin intervención de la compañía. En el largo plazo, esto son sandeces y la razón por lo cual muchos de los entusiastas de la cerveza artesanal se indignan.

Mientras tanto, la locomotora de la cerveza artesanal ha llegado a Mendoza. Los lugares de cerveza tirada en la calle Arístides son extremadamente populares, especialmente entre los turistas apasionados del vino con paladares decadentes. Ellos son los soldados rasos en esta, la Gran Revolución de la Cerveza.

Cervezas Artesanales Locales

Pirca Lager
Fresca y redonda con complejos aromas. El vaso se vacía rápido. Refrescante.

La Sombra del Frute
Kolsh de montaña. Liviana y refrescante. Para tomar en la fogata al lado del río.

Jagger Red Ale Irlandesa.
Dulce y fácil de tomar con gusto a caramelo. Baja demasiado rápido. Peligrosa.

La Palmira Cream Stout
Ahumada. Suave, cremosa, y amarga. Va bien con amigos.

Frangus Oat Meal Stout
Intenso sabor. Un poco picante con un dejo a jamón.

 

Dónde comprar tu botella

Hopfen Beer Market
Una licorería especializada en la cerveza artesanal mendocina. Los jueves a la noche se preparan degustaciones con cerveceros. Las etiquetas incluyen a Del Barrio, Damero. Birra, Menduka, Aldea Gala, Artis Home Brewers, Mëlz, Pirca. Ols Krum y Paradise entre otros. Montevideo 794, Mendoza.

 

El Botellón
Ubicada en la Quinta Sección hacia el parque y en Sarmiento 635, este bar tiene al menos 14 variedades – Nuevo Origen, La Palmira, Fulana, Maleva y Portal, entre otras. Se puede llenar su propio botellón y hasta hay una opción libre de gluten. Paso de los Andes 756/ Sarmiento 635, Mendoza.

Justo Al Paso
Un bar y licorería en Juan B Justo con cervezas de lugares tan diversos como San Luis y Bariloche, muchos de ellos han ganado premios. Happy Hour de 7 a 10pm. Juan B Justo 513, Mendoza.


Casa Vigil Palmares

Uno de los enólogos más famosos de Mendoza, Alejandro Vigil es también cervecero. Se puede comprar Chachingo Craft Beer en su tienda de vinos en Casa Vigil Palmares en Palmares Mall. Palmares Open Mall, Godoy Cruz.